
Happy Pills
Gabriella Campbell
Editorial Alea Blanca
Gabriella Campbell es una mujer moderna, una voz audaz y una pluma aguda, directa al grano. Por lo tanto, la lectura de su primer poemario publicado atrae y escuece a la vez. Happy Pills está concebido como un disco de vinilo, o incluso como una cinta casete, con su cara A y su cara B.
Gabriella Campbell is a modern woman, a bold voice and a sharp pen, stright to the point. So her first poetry book reading stings and attracts at the same time. Happy Pills was created like a record or a cassette, with two sides: A and B,
¿Moriremos juntos en este sumidero de almas?
Shall we die together in this souls’ drain?
La cara A, Serotonina, habla del dolor, la tristeza y la locura. La belleza ya no se encuentra en lugares convencionales ni seguros. Somos la generación perdida entre el deber y la verdad. Nos hablaron de reglas que no nos sirven y nos dejaron vagar por carreteras desiertas con la banda sonora de nuestros propios miedos.
Side A, Serotonin, talks about pain, sadness and insanity. Beauty is no longer in conventional or safe places. We’re the lost generation between duty and truth. We’re told about rules but they are not useful anymore letting us rambling on empty roads listing to our inner own fears.
No cometas pecado con ella, sino conmigo.
Don’t commit any sin with her, but with me.
La cara B, El Sí de las niñas, es una imagen descarnada de la feminidad y del sexo. Es un viaje a través del deseo mostrando siluetas y devastación en camas desiertas. El eco de pasiones olvidadas como fantasmas en polaroids. Me temo que Cupido fue devorado por la hermosa Sífilis.
Side B, the Maidens’ consent, is the feminity and sex bold images. It’s a journey accross the desire where silhouettes and empty beds’ devastations are in display. Forgotten passion’s echo are like ghosts in old polaroids. I’m afraid that Eros was devoured by Syphilis.
El poemario de Gabriella nos puede recordar a muchas voces (cantantes, presentadores de telediarios, famosos en los programas de teletiendas, revistas de moda, poetas enfermos, predicadores, mimos afónicos) y no sería ninguna de ellas. No trata de vendernos nada, no enseñarnos, es más bien como una confidencia a altas horas de la madrugada. Si tuviera que decir describir Happy Pills sería la réplica femenina a los poemas de Bukowski.
The poetry book by Gabriella can remind us many voices (singers, forecasters, celebrities on TV shops shows, fashion magazines, sick poets, preachers and voiceless mimes) but it wouldn’t be like hers. She is not selling or teaching anything, it’s more like she was telling us her secret in the middle of the night. If I had to describe Happy Pills, I would say that its the female answer to Bukowski’s poetry.
Ya sólo podemos huir de los monstruos que hemos creado.
There is nothing else that we can do but running away from our own hand-made monsters.